El Rol del Gas Natural en la Transición Energética del Cono Sur y sus Implicancias para Bolivia

Este estudio analiza el papel estratégico del gas natural como combustible de transición en el Cono Sur y a nivel global en el marco de las metas de descarbonización y los escenarios Net Zero de organismos internacionales como la AIE, BP y OLADE. A pesar del avance acelerado de las fuentes renovables, las proyecciones muestran que el gas natural mantendrá una ventana de demanda relevante durante las próximas décadas, sirviendo como respaldo técnico y como insumo clave en economías en desarrollo y sectores de difícil electrificación. En el ámbito regional, dinamizadores como Chile (que busca sustituir el carbón mineral) y Brasil (con una demanda industrial y termoeléctrica creciente) configuran un mercado activo, mientras Argentina consolida su oferta exportadora impulsada por el desarrollo no convencional de Vaca Muerta y proyectos de GNL.

En este escenario, el informe evalúa la coyuntura energética de Bolivia, marcada por una declinación sistemática de la producción y de las reservas certificadas en la última década. Esta situación redujo los envíos históricos a Brasil y Argentina, convirtió al país en un importador neto de combustibles líquidos y generó presiones sobre la disponibilidad de divisas. Sin embargo, el reciente hallazgo en el campo Mayaya Centro-X1 (con reservas estimadas inicialmente en 1,7 TCF) y las metas del Plan Nacional de Reactivación del Upstream (PRU) abren una oportunidad para morigerar el declive y redefinir la posición energética boliviana.

El documento destaca que, en el corto plazo (2024–2027), la infraestructura gasífera de Bolivia cumplirá un rol integrador clave al permitir el tránsito de gas argentino hacia el mercado brasileño mediante la reversión del Gasoducto Norte. A mediano plazo, con la puesta en producción de Mayaya prevista a partir de 2027, Bolivia tendrá la oportunidad de reinsertarse como proveedor directo en la región, aprovechando la ventana de mercado regional estimada hasta 2030-2035.

Finalmente, el estudio concluye que el aprovechamiento de esta ventana debe articularse con una estrategia interna de transición energética. La promoción del uso eficiente de la energía, la electrificación, la incorporación masiva de energías renovables, la generación distribuida y la electromovilidad son fundamentales para aliviar la demanda doméstica de gas, liberando mayores saldos exportables para captar divisas estratégicas y fortaleciendo la sostenibilidad del sector energético nacional.

Descarga el informe completo para analizar el rol del gas natural en el Cono Sur y las oportunidades estratégicas de Bolivia en la transición energética.

El rol del gas natural en la transición energética y sus implicancias en la región y en Bolivia