En el corazón del trópico boliviano, la piscicultura se ha consolidado como una actividad clave para diversificar los medios de vida en comunidades rurales. En este contexto, las mujeres asumen un rol activo en la producción familiar, integrando las tareas piscícolas a sus actividades diarias, aunque sin un reconocimiento pleno de su aporte. A este escenario se suman desafíos estructurales ligados al cambio climático, la desigualdad de género y el acceso limitado a tecnologías limpias. El Proyecto GENERIS busca abordar estas brechas mediante una transición energética justa, que reconozca el trabajo de las mujeres, escuche sus voces y promueva soluciones con equidad.
La comunidad de Mariposas, ubicada en el municipio de Puerto Villarroel, Cochabamba, ilustra cómo el cambio climático y la migración forzada han transformado la vida rural boliviana. La escasez prolongada de lluvias en zonas altas del valle obligó a muchas familias campesinas a migrar hacia regiones tropicales, de tierra fértil y con mayor acceso al agua. Allí, la piscicultura emergió como una alternativa productiva viable para la subsistencia.
“Ya no había vida, ya no llovió no ve?… no había producción ni maíz, ni trigo, ni alverja”, relata una integrante de la Asociación Piscícola Primero de Mayo. Esta asociación reúne a 73 productores, casi la mitad mujeres, que encontraron en la piscicultura una forma de reconstruir sus medios de vida. Sin embargo, las mujeres enfrentan múltiples barreras para participar en igualdad de condiciones.
Invisibilizadas pero esenciales
Las mujeres de Mariposas desempeñan un rol fundamental en la actividad piscícola. Desde el control del oxígeno y el pH del agua hasta la alimentación de los peces y la limpieza de los estanques, su participación es constante. Además, organizan la venta en ferias y participan activamente en la asociación.
Sin embargo, su trabajo suele ser considerado como una “ayuda” a los esposos o como una extensión del trabajo doméstico, particularmente porque los estanques están ubicados cerca del hogar. Esta percepción limita su acceso a capacitación técnica y reduce su participación en espacios de toma de decisiones.
“En la mañana tengo que mandar a mis pequeños a la escuela, cocinar, ver cómo están los peces… controlar si les falta sal, cal… esas cosas. Ayudo a mi esposo porque él más trabaja en el chaco [campo]”. Este testimonio refleja las dobles jornadas, productiva y reproductiva, que sostienen la economía familiar.
Rompiendo barreras: acceso a conocimiento y energía
a. Acceso desigual al conocimiento técnico
Tradicionalmente, los hombres han sido quienes acceden a la formación técnica en piscicultura. Esto ha limitado la autonomía de las mujeres en una actividad que conocen y practican cotidianamente.
Para contrarrestar esta asimetría, GENERIS, en alianza con la organización Peces para la Vida, organizó un taller dirigido a mujeres piscicultoras de la comunidad. El curso, impartido en español y quechua para facilitar la participación de mujeres adultas mayores, promovió tanto el aprendizaje técnico sobre el manejo de peces como la valorización del rol de las mujeres en esta cadena productiva.
b. Energía para una piscicultura verde y justa
Uno de los principales desafíos técnicos en la piscicultura es la oxigenación de los estanques. Hoy, este proceso depende del uso de motobombas a gasolina, con elevados costos económicos y ambientales. Las familias a menudo enfrentan restricciones en el acceso a este combustible, recurriendo al mercado informal.
Ante esta situación, el proyecto GENERIS implementó un piloto en dos granjas piscícolas en Mariposas, reemplazando las motobombas por oxigenadores eléctricos alimentados con energía solar (basado en Sistemas de Generación Distribuida de Energía Renovable). Esta solución reduce costos operativos y representa un avance hacia una producción más sustentable.
No obstante, la transición energética también requiere enfrentar las desigualdades estructurales que dificultan el acceso de las mujeres a recursos clave. En Bolivia, el 80% de las mujeres mayores de 20 años no tiene acceso a servicios financieros (Banco Mundial, 2023). Solo el 16% de los créditos destinados a mujeres están dirigidos a sectores como la agricultura, la ganadería y áreas relacionadas (ONU Mujeres, 2022).
En Mariposas, estas cifras se traducen en experiencias concretas. Las mujeres piscicultoras señalan las dificultades para financiar inversiones básicas: “tienes que pagar para cavar, al tractorista, a veces dos o tres días se paga y se hace platita, ¿de dónde sacamos? No hay plata”, comenta una productora. Otra recuerda que para construir los estanques recurrieron a préstamos bancarios: “Así de golpe difícil es hacerse”.
Estas experiencias muestran que el acceso a tecnologías limpias debe ir acompañado de políticas y condiciones que habiliten su apropiación por parte de las mujeres productoras. Además, es clave asegurar la formación técnica adecuada. Si no se capacita a mujeres y jóvenes o si los equipos exigen fuerza física, se corre el riesgo de reproducir exclusiones previas.
Por eso, GENERIS trabaja en la generación de evidencia y recomendaciones dirigidas a actores públicos y privados, para fomentar políticas energéticas más inclusivas y sostenibles.
Hacia una transición verdaderamente justa
En Mariposas, como en muchas comunidades rurales, el cambio tecnológico avanza a partir de la observación y la experiencia compartida. Así ocurrió con la piscicultura: al principio, solo unas pocas familias se animaron a construir estanques y criar peces, pero al ver los resultados, otras siguieron el ejemplo. Este efecto réplica también podría aplicarse a las energías renovables, siempre que se garantice un acceso equitativo y contextualizado.
La incorporación de estas tecnologías debe garantizar que todas las personas involucradas —mujeres y varones, jóvenes y personas adultas— cuenten con las mismas oportunidades de participación, acceso a la toma de decisiones, financiamiento y uso de los equipos. Solo así será posible avanzar hacia un futuro más justo, sostenible y equitativo.
Te invitamos a explorar el informe y conocer de cerca los avances logrados; hacé clic para descargarlo y acceder a todos los detalles.
Diseñando una estrategia integral para la incorporación de los Sistemas de Energía Renovable Descentralizados e Inclusivos (SIERDIS) en Bolivia
IDRC | Como parte de los esfuerzos de desarrollo y asuntos exteriores de Canadá, el IDRC invierte en conocimiento, innovación y soluciones para mejorar las vidas de las personas en el mundo en desarrollo.
BARILOCHE:
Av. Bustillo 9500, R8402AGP, BRC , RÍO NEGRO
+54294 446 2500 /1186
BUENOS AIRES:
Piedras 482 2do H, C1070AAJ, CABA
+54 11 4331 2021/2023
BOLIVIA
IMMERSIVE CONSULTING GROUP S.R.L.
Plazuela Quintanilla y Av. Papa Paulo # 1074 Centro Empresarial Attura Cochabamba
+591- 4 – 4010856
© All Rights Reserved. - Generis Generación con energías renovables inclusivas